A pesar de haber enfrentado un proceso legal como autor intelectual del intento de homicidio no solo de su tío, sino de la esposa de este y de sus nietas, Adolfo no ha cejado en sus pretensiones ni ambiciones.
Altos Hornos de México, la empresa que fue por años la principal productora de acero de México, controlada por Grupo Acerero del Norte, sufrió durante el sexenio pasado. Su principal directivo, Alonso Ancira, el otro tenedor accionario de la empresa, fue perseguido por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, mientras que la Comisión Federal de Electricidad canceló arbitraria y unilateralmente contratos para la provisión de carbón térmico, lo que provocó la declaratoria de quiebra de la empresa a finales de 2024, y fue declarada por un juez en concurso mercantil para proceder a su liquidación.
No obstante, durante los meses anteriores a las declaratorias de los juzgados mercantiles en torno al destino de la empresa, el sobrino Autrey sustraía de la empresa chorreadura, planchones y otros insumos hasta que los trabajadores le bloquearon los accesos en julio de 2023 a él y a sus transportistas.1 Más aún, se presentó sorpresivamente en agosto de 2024 ante trabajadores de Altos Hornos (cuando no tenía relación alguna con la empresa, pues quien participa accionariamente es su tío y no él); ante esos trabajadores, Autrey intentó apropiarse de sus cuotas sindicales, apoyado en de Pedro Haces, un controvertido dirigente de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM) y, en conjunto, intentar desplazar al sindicato de los trabajadores de la acerera. Pedro Haces es un operador del partido político MORENA, quien ha sido acusado de robo de vehículos y portación ilegal de armas, es abiertamente misógino y ha sido acusado de obtener contratos millonarios mediante el tráfico de influencias, de operar con recursos de dudosa procedencia, y de amedrentar contra sindicatos y trabajadores ya establecidos y organizados.
A Monclova, Coahuila, llegó Adolfo Autrey en un avión privado acompañado del principal operador de Pedro Haces en la CATEM, Miguel Batarse, para presentarse ante trabajadores de Altos Hornos, ante quienes dijo que tenía un “plan b” para evitar la quiebra de la empresa (que legalmente ya estaba consumada); les prometió “solucionar” el conflicto entre la empresa y el gobierno federal, a cambio de que se afiliaran a la CATEM. Los trabajadores rechazaron su propuesta, pues se supieron engañados, a la vez que AHMSA tuvo que deslindarse públicamente de Adolfo Autrey y de sus acciones, toda vez que no contaba con facultades para representar a la empresa. Después de ese día, Autrey no volvió a presentarse con los trabajadores y abandonó el proyecto.
